6 de septiembre de 2013

¿Estamos dispuestos a escuchar la verdad? ¿y a actuar?

En ocasiones, las empresas suelen contratar a un Consultor o Auditor para que realice una auditoría del funcionamiento de la empresa en el día a día.

Muchas veces las conclusiones a la que llega el Consultor o Auditor, pueden ser derivadas de personas que están ocupando un puesto que no les corresponde o simplemente que los recursos no están trabajando de manera óptima y eficiente, con lo que se incurre en altos costes en el departamento e incluso pérdidas en la empresa.

El Consultor o Auditor llega a la empresa con su lupa y sus oídos bien abiertos y realiza la auditoría, plasmando en papel todo tipo de puntos débiles y proponiendo las acciones de mejora adecuadas al punto de debilidad que en esos momentos ha detectado que tiene la empresa.

El resultado final, es un informe con las acciones de mejora y los puntos débiles que debe reforzar la empresa para resultar competente en un mercado tan competitivo como el que tenemos en estos días.


Pero realmente, ¿somos conscientes de la realidad que vive nuestra empresa?. ¿Somos capaces de aceptar la verdad desde el punto de vista de una persona que nada tiene que ver con nuestra empresa? ¿Valoramos los costes de ti que conlleva tener estas debilidades en nuestra empresa?