9 de enero de 2013

El enfoque de gestión económica de los CIOs



Como casi todo, los CIOs se pueden dividir en dos grandes grupos: los que se preocupan de la gestión económica de sus actividades, y los que no se preocupan. Es obvio decir que los del segundo grupo tienden a durar poco en sus puestos, sobre todo en el actual entorno económico.

Considerando los CIOs que prestan atención a la gestión económica de las TI, mi experiencia es que también existen dos grandes enfoques principales para dicha gestión económica: por un lado están los CIOs que aplican un enfoque estratégico, de alto nivel, que incluso en este contexto podríamos calificar de “macro”: prestan atención a los grandes números (por tipo de servicio, o por departamento, etc.), obtienen ratios (respecto al número de personas, al número de peticiones de servicio, etc.), utilizan los benchmarks para tomar decisiones... pero en muchos casos no llegan a profundizar en los motivos por los que los números que manejan son así, las relaciones de bajo nivel que pueden existir entre ellos (ese jefe de departamento que trabaja siempre con el mismo proveedor, el número de licencias de un determinado software que no usa nadie pero que suman a los costes de mantenimiento de licencias...). Es decir, que su análisis puede ser no suficientemente profundo como para ser significativo.

Por otro lado están los CIOs que aplican un enfoque detallado, de bajo nivel, o “micro”: prestan atención a todos los componentes de su coste de IT, quieren tener desagregada cada partida hasta el último nivel de detalle, tienden a establecer autorizaciones para todo movimiento que implique un gasto o una inversión... pero precisamente ese enfoque minimalista muchas veces les impide darse cuenta de que se necesita un cambio estructural a la forma de llevar a cabo una actividad (hay que replantear completamente la gestión de proveedores, por ejemplo, y no ver cómo ahorrar en cada contrato individual), o que hay determinadas acciones que, consideradas en conjunto, no van en el mejor interés de la organización (cada proyecto individual puede estar contratado al proveedor más ventajoso económicamente... pero quizá pocos de esos proyectos finalizan satisfactoriamente en alcance, plazo, o incluso presupuesto). En estos casos “los árboles no dejan ver el bosque”.

Frente a estos dos grandes grupos, por supuesto también existen CIOs que aúnan las visiones macro y micro: manejan los grandes números, pero profundizan en las partidas con más volumen para comprender cómo mejorar su eficiencia económica, y dejan de lado las cosas relativamente pequeñas y en las que no se podrá conseguir nada de relevancia. Pero, de nuevo en mi experiencia, este grupo es claramente minoritario. Quizá las presiones del entorno ayudarán a que en el futuro esta situación vaya cambiando...

3 de enero de 2013

Año 2013, ¿Adiós definitivo a los cables?


En el año 2007 unos científicos del Instituto de Massachusetts crearon la empresa WiTricity (Electricidad Inalámbrica o Wireless Electricity).

Ese mismo año presentaron su experimento, logrando encender una bombilla de 60W, a través de la transmisión de  corriente eléctrica mediante una bobina emisora a un acoplamiento de resonancia.

Este experimento ya es una realidad y la empresa ha anunciado este mismo año que empezará a comercializar sus productos.

Esta empresa ha firmado un contrato con MediaTek que se encargará de fabricar componentes para teléfonos móviles, tabletas, carga inalámbrica de coches eléctricos, etc. Por lo que la revolución en el mercado para este año 2013 es un hecho.

Este impulso a la electricidad inalámbrica sin duda nos va a cambiar la vida y nos va a a generar unos ahorros de costes en TI inimaginables, pensemos en los nuevos CPDs, en las nuevas empresas o en los cambios que va a suponer el modificar todas nuestras infraestructuras para renovarlas y hacerlas que soporten la electricidad inalámbrica.

2 de enero de 2013

Rendimiento vs. Riesgo

Después del tiempo que llevamos conviviendo con una situación económica complicada, estamos acostumbrados a convivir y prestar la debida atención a los riesgos de nuestro negocio. Es algo habitual en los últimos días en las organizaciones de TI.

Pero, ¿realmente estamos realizando el seguimiento adecuado de los mismos hasta el punto de integrar dicha monitorización y reporting dentro de la estrategia de nuestra organización?

En diferentes estudios publicados recientemente, independientemente de la gestión de riesgos que se realice, lo que realmente aportaría un mayor enfoque y resultados en la organización sería la integración del seguimiento de esos riesgos con el seguimiento del rendimiento, llegando incluso al caso de disponer de información de los dos ámbitos de forma conjunta.

¿Podría ofrecernos esta alternativa una nueva perspectiva a la hora de planificar las diferentes acciones dentro de la compañía? Y lo que es más importante, ¿conseguiríamos unos resultados más alineados con la estrategia de la organización?