31 de mayo de 2012

El 2020 de las TI


El lunes asistí al Congreso Académico de itSMF España en Madrid y me fascinó la mesa debate en la que se exponían las opiniones de los ponentes sobre cuál será el puesto de trabajo en el futuro, el futuro no tan lejano año 2020.

Se debatió sobre que todos estaríamos en nuestras casas, utilizando la nube con un montón de artilugios futuristas, sin asistir a la oficina, en este tiempo disfrutaremos realmente de nuestro tiempo libre, de nuestras familias, etc.

Realmente a fecha de hoy necesitaremos un cambio cultural, todavía existe por suerte o por desgracia el llamado “calentamiento de silla”, es decir, llegar el primero a la oficina e irse el último.

Todo esto va a cambiar, se podría empezar a medir la productividad de los recursos y eso sí que podría permitir trabajar desde casa.

Se podrían crear nuevos puestos de trabajo como los Telecomunicólogos: que serán los encargados de las interconexiones de ordenadores y sistemas electrónicos a través de redes de telecomunicaciones. Se podría generar un nuevo cambio organizacional, desapareciendo los puestos intermedios que ahora ocupan gran parte de los recursos de TI.

Se podría ahorrar en costes de TI.

Pero, ¿estamos preparados para asumir la que se avecina?

28 de mayo de 2012

La nueva tendencia BYOD, ¿están las empresas preparadas?



En los últimos días, nos inundan artículos sobre la nueva tendencia que se está implantando en casi todas las organizaciones, BYOD (Bring Your Own Device). La tendencia BYOD eleva la movilidad empresarial a un nivel completamente nuevo. En el último año, una gran cantidad de empresas han comenzado a equipar a sus empleados con dispositivos móviles como teléfonos inteligentes y/o tabletas, con el objetivo de agilizar las operaciones y mejorar la productividad en el lugar de trabajo. De hecho según un reciente estudio, un 80% de los responsables de TI ya consideran que las empresas que implementan BYOD disponen de una ventaja competitiva respecto a otras organizaciones. Las empresas se ven por tanto obligadas a entrar irremediablemente en este nuevo mundo del que se pueden extraer valor y beneficios hasta ahora desaprovechados pero que, de ejecutar una mala estrategia de movilidad, puede acarrear más de un dolor de cabeza a los CIO.
Independientemente del impacto de estos dispositivos en el aumento de la productividad, la racionalización de los procesos y la satisfacción del trabajador, la mayoría de las empresas no están preparadas para la adopción generalizada de las tabletas, teléfonos inteligentes y otros dispositivos móviles dentro de sus propias organizaciones. Estos dispositivos sin duda han cambiado la forma de trabajar, los empleados están siempre conectados, utilizando un único dispositivo para trabajo y ocio.
El problema es que también cambia la estructura de costes de la empresa, incrementando los costes de infraestructuras de TI y de movilidad de los empleados. Para empezar, si se desea implantar BYOD con éxito, las empresas necesitan comprender adecuadamente cómo gestionar sus gastos de telefonía móvil. A esto hay que añadir las medidas de seguridad necesarias. Muchas empresas han experimentado una brecha de seguridad debido al uso de dispositivos no autorizados por parte de los empleados. Qué opináis, ¿están los CIOs y las empresas preparados para adoptar esta tendencia?, ¿cómo afecta a los costes de TI? ¿Es mayor el beneficio que la inversión requerida para su adopción?


27 de mayo de 2012

El peso del business case en la toma de decisiones sobre la implantación de Sistemas de Información


En el día a día de una empresa, se han de tomar todo tipo de decisiones. Para poder identificar la solución más adecuada, la empresa debe conocer y entender el problema y posteriormente analizar las posibles repercusiones que podría generar en la compañía.
En muchas de las organizaciones modernas, la toma de decisiones respecto a la implantación de un nuevo sistema de información está basada, el menos en parte, en la elaboración de un business case que demuestre la idoneidad económica del proyecto. Dentro de este business case, la sección correspondiente a los costes y gastos esperados suele estar relativamente clara, o es sencilla de estimar. Por el contrario, en la mayoría de las ocasiones, la sección correspondiente a los “ingresos” esperados (mejor dicho, los beneficios esperados) no es tan fácil de evaluar o estimar. Salvo en algunos casos en los que, por ejemplo, la mejora de un determinado proceso productivo se traduce directamente en unos menores costes (quizá por reducción del personal necesario) o en unos mayores ingresos para la organización (acaso por el aumento de la capacidad de producción), estos beneficios esperados no resultan del todo tangibles.
Por ello, los resultados del business case que se lleva a cabo en estas organizaciones se apoyan en gran medida en la obtención de beneficios intangibles. Todos tenemos en la cabeza esos intangibles: mejora en la productividad, mejora en la gestión de la información, mejora en el control sobre los servicios prestados, mejora en la información sobre los clientes... Y así un gran número de ellos. Sin embargo, ¿hasta qué punto son ciertas estas estimaciones de beneficios intangibles? Y, más importante todavía, ¿hasta qué punto se cumplen en la realidad, una vez implantado el sistema de información en cuestión?
Mi experiencia, al menos en lo relacionado con la última pregunta, es que muy pocas veces se lleva a cabo una verificación de los beneficios supuestamente proporcionados por un nuevo sistema de información. Por ello, la bondad (o no) del business case inicial no queda demostrada empíricamente. Puede ser que fuera adecuado... pero también puede ser que no. Y, sin embargo, en la siguiente ocasión en que la organización se plantea el lanzar un nuevo sistema de información, de nuevo se lleva a cabo un business case, y el ciclo se repite.
Así pues, ¿cómo es de relevante la realización de un business case? ¿Sirve sólo para justificar una decisión de inversión, utilizando unas cifras que con mucha probabilidad nadie va a comprobar después? Si ése es el caso, podría plantearse optar por realizar un análisis más sencillo que un business case; un análisis clásico de beneficios (no necesariamente cuantitativos) frente a costes (de nuevo, no en todos los casos cuantitativos) podría ser suficiente.
Sin embargo, hay un escenario, cada vez más relevante en la actual situación económica, en el que el business case puede ser de mucha utilidad pese a que, posteriormente, no se compruebe si se han obtenido los beneficios esperados. Este escenario es el que se obtiene cuando se comparan varios business cases, de distintos proyectos, para seleccionar el que proporciona un mayor “beneficio esperado”. En un caso así, en el que se compite por los recursos de inversión de la organización, si se aplica con rigor, el business case puede resultar de mucha utilidad aunque los intangibles sean efectivamente difíciles de estimar y no se haga una comprobación ex post de si se obtienen o no.

21 de mayo de 2012

Innovando en TI

Pienso en la innovacion como factor clave a partir de ahora, pero no la innovacion como algunos apuntan de crear por crear, inventar para resaltar, si no la que sea necesaria para obtener aquello que sea conveniente.


A esta innovacion creo que no le faltara financiacion, innovar sera un factor clave para sobrevivir y para superar la fase de supervivencia por la que nos esta conduciendo la situacion economica mundial actual, ya sea a nivel de empresa o a nivel de pais.


Nos dirigimos hacia un modelo orientado hacia la productividad, hacia la optimizacion de los recursos, economicos y humanos, y aquí es donde la tecnologia debe preocuparse por la innovacion y por conseguir la excelencia en la gestion de los recursos economicos disponibles, cada vez mas escasos.


Sin duda, la tecnologia mejorará la productividad en el desarrollo y uso de los procesos internos, de ahí su importancia, aunque los recursos actualmente disponibles sean escasos, una buena gestion de la economia de las TI dara como fruto la supervivencia de la organización y un mejor aprovechamiento de los recursos que haran posible mantener la competitividad en entornos complejos.

18 de mayo de 2012

¿Puede ayudarme un Cloud Broker a ahorrar costes?

Esta puede ser la frase que empecemos a oír frecuentemente, ya que el crecimiento de los servicios en la nube ha agudizado el ingenio y ha aparecido un nuevo perfil que hasta ahora no existía (fue en el 2009 cuando la consultora Gartner indicó el surgimiento de este nuevo rol entre  los profesionales de TI) y que en determinados casos puede suponer un valor añadido.
Para una empresa empieza a ser un trabajo más la búsqueda del mejor proveedor de servicios en la nube dependiendo de lo que necesite en cada momento, de ahí que haya surgido la figura del “intermediario” o broker. Este broker será el encargado de realizar un estudio para aconsejar cual es el mejor proveedor en función de los parámetros que se le den como referencia. Ya se habla de las labores propias de este perfil en función del modelo de colaboración con la empresa que lo contrata, de tal forma que será posible encontrar el broker pasivo, que tan solo reporte el resultado de sus investigaciones, siendo la empresa quien en función de esta información seleccione al proveedor, y del  broker activo, que no solo realizará el correspondiente estudio, sino que además recomendará la mejor opción. Es posible incluso que en algunos casos el empresario  le asigne también la tarea de negociar, es decir obraría en representación de los intereses de dicha empresa con el objetivo final de conseguir la mejor oferta del mercado.
 Aunque el gasto subyacente de la contratación de este nuevo perfil puede parecer innecesario la repercusión económica de una buena elección en cuanto al proveedor de servicios en la nube es muy alta, ya que no solo hay que tener en cuenta el coste del servicio en sí, sino también la seguridad del mismo; una violación de esta seguridad puede tener un coste muy elevado para una empresa. Aunque ¿debería el empresario preocuparse por el posible peligro del conflicto de intereses del broker contratado? ¿Qué riesgo es mayor en términos económicos?

13 de mayo de 2012

Reflexiones tras el Congreso


El pasado 9 de mayo tuve la ocasión de asistir al VI Congreso Cataluña (CIMA) y cual fue mi sorpresa al ver como los tiempos difíciles ponen de manifiesto nuestra gran capacidad. Volví a la oficina pensando en transmitir esa sensación de optimismo (una gran lección la de Pau Garcia-Milà), marcar objetivos diarios (todo un ultraman Josef Ajram).

Ahora bien dejo en sus manos que es lo que ocurrió:

(a) si algo funciona, si nuestro usuario – cliente no pide un descuento por su servicio – ni tan solo nuestra Dirección, ¿por qué cambiarlo?
(b) la obsesión por cambiar o 'innovar' (vocablo muy de moda) ¿quizá tengamos que sentarnos y ver si nos puede aportar mejores retornos derivados de producir servicios TIC más eficientes, dar mejores respuestas.... ?
(c) alguien simplemente se sentó y comentamos la jornada del congreso (...la mejor recompensa quizás no sea esperar que cambie algo... un simple café con una compañera es un buen comienzo)

11 de mayo de 2012

Buscando la eficiencia: los costes de calidad


Es obvio que las empresas, dentro de sus objetivos, tienen presente la importancia de reducir los costes, a la vez que aumentan la productividad y la calidad de los servicios ofrecidos. Estos objetivos no deben tenerse en cuenta de forma separada, sino que hay que buscarlos en paralelo, en un esfuerzo de búsqueda conjunta de la eficiencia.

Los procesos existentes en la organización determinarán la eficiencia de los servicios ofrecidos, y serán responsables de la línea de mejora continua dentro de la misma. Deberán estar diseñados de tal forma que permitan unas salidas dentro de un margen de eficiencia, lo que implica a su vez un grado aceptable de calidad de los servicios.

Existen diversos tipos de costes asociados a la calidad, que podrían ser incluidos dentro de un sistema de costes de calidad, a tener en cuenta dentro de la organización, y varios modelos que ayudan a prever su composición, evolución típica y tendencias. Dentro de estos costes se pueden tener en cuenta sin entrar en detalles los costes de prevención, evaluación, fallos internos, externos, etc. Cada uno de ellos, tendrá su composición concreta y su relación cuantitativa con los demás.

Realmente, si analizamos y disminuimos estos costes asociados a la calidad disminuiremos los costes de la organización, contribuyendo a la vez a una mayor satisfacción por los servicios prestados. Pero surge la duda de hasta qué punto los tenemos identificados y controlados…

5 de mayo de 2012

Low cost vs. Right Cost

La tecnología cada vez es más barata. Esta es una afirmación incontestable, no hay nada mas que ver la evolución del precio de algunos componentes como los procesadores. Sin embargo que las cosas sean cada vez más baratas no significa que a la gente no le importe lo que paga por ellas.

En todo el mundo se extiende por doquier el concepto del "Low Cost": viajes en avión, tiendas de ropa, tiendas de electrodomesticos, ... Prácticamente en toda actividad económica tiene acomodo este concepto y muchas de las más exitosas marcas del mercado son o tienen divisiones "Low Cost". El mundo de la Tecnología de la Información, no es una excepción. Probablemente es cierto que vamos más despacio que el resto, pero también es cierto que la tendencia a contratar este tipo de servicios es evidente e inexorable.

Hace unos días en el foro de Linked-in de ITSMF se abrió un acalorado debate sobre lo que se denominó "costoefectividad" de las TI. No quiero arrancar aquí otro hilo paralelo, pero noté una gran aversión a aceptar el hecho de que determinados servicios, que tradicionalmente han suministrado "in-house" los departamentos de TI de las empresas, pueden contratarse "in the cloud" con grandes ahorros y manteniendo prácticamentte intactos los niveles de servicio. Entiendo perfectamente estas reacciones. Yo mismo pertenezco a un departamento de Tecnologia de una empresa y comprendo las dudas e incertidumbres que todo esto crea, pero debemos de ser realistas: desde un punto de vista de negocio es una opción a tener en cuenta a la hora de mecanizar un proceso y muchas veces la primera que debemos evaluar.

TI "Low Cost" no es necesariamente sinónimo de falta de calidad, falta de seguridad o problemas de gestión, creo que el término esta excesivamente manoseado y por tanto denostado. Yo preferiría utilizar el término "Right Cost". A la hora de realizar una inversión en el negocio que necesite soporte de TI, es necesario analizar estratégicamente las alternativas posibles y sobre todo tener claro cual va a ser el valor aportado por la inversión. 

Los tiempos en que cualquier inversión en TI era justificable por si misma ya han pasado y eso tiene que ver con lo que decía al principio, la tecnología es muy barata, o lo que es lo mismo: mucha más gente tiene acceso a ella. La consecuencia inmediata de esto en el mundo empresarial es que todos tus competidores tienen acceso a los mismo o parecidos Servicios Tecnológicos. Desde esta perspectiva, para poder seguir aportando ventajas competitivas a nuestras empresas, tenemos que focalizarnos es gestionar más y mejor la Tecnología y sobre todo no permitir que visiones conservadoras de lo que ha sido el negocio de tradicional de la TI nos impidan dar las soluciones "Right Cost" a los problemas empresariales.