22 de julio de 2012

Capital, Gasto… ¿para qué sirve mi dinero?

Antes de dedicarme a la gestión de servicios, a los procesos, a los métodos y a las metodologías, me pasé unos cuantos años en el mundo de la automatización de operaciones y monitorización. Era un mundo interesantísimo, lleno de retos técnicos que hacían que cada proyecto fuera una aventura; me encantaba. Recuerdo que para mantenerme al día, leía mucho (igual que ahora, pero diferente) y asistía siempre que podía a las presentaciones de los fabricantes para enterarme de las últimas novedades que incorporaban en las versiones más recientes de sus productos.

Estas presentaciones solían tener una primera parte “de marketing”, en el que el chico de ventas explicaba las grandes virtudes del producto y luego dejaban a un técnico que sudara la gota gorda haciendo una demo en rabioso directo  y que rara era la vez que salía del todo bien… pero entre técnicos quedaba la cosa, nos lo perdonábamos todo y nos íbamos a casa con la emoción de “fuás, tío! que pasada! con esto podremos hacer virguerías”.

Un mensaje que comencé a escuchar en aquella época y que aún hoy sigue resonando por los pasillos de todas las grandes consultoras era que el presupuesto de IT se reparte aproximadamente un 80% OPEX y un 20% CAPEX y que capextodo buen CIO lo que desearía es invertir esa proporción y por lo tanto dedicar un 20% a OPEX y un 80% a CAPEX.

¿Por qué? Porque estaba claro que OPEX significa “abrir la persiana”, “más de lo mismo”, “hacer las cosas como hasta ahora” mientras que CAPEX significaba “novedad”, “más mercados”, “cosas nuevas y excitantes”, “mejoras al negocio”.

¡Desde luego con ese planteamiento es normal que cualquier CIO quiera darle la vuelta a la proporción! Pero las cosas han cambiado mucho desde entonces. Los intereses siguen siendo los mismos: más “cosas nuevas” y “lo mismo por menos dinero”, pero el significado real de CAPEX y OPEX es gastos en CAPITAL y gastos de OPERACION. El gasto en capital era bueno porque suponía que cuando gastamos dinero en algo que se puede amortizar, un activo, estamos haciendo cosas nuevas por la empresa pero ¿sigue siendo así ahora?

Cuando una organización monta una nueva plataforma de seguimiento de las relaciones con sus clientes, abriendo 3 mercados nuevos y facilitando un incremento del 10% en las ventas.. ¿estamos seguros de que se ha usado CAPEX en el presupuesto de IT? ¿Y si lo hemos puesto todo en la nube, con una solución SaaS, con unos servicios que vienen de un contrato de sourcing global, sin máquinas y sin licencias; todo por una cómoda cuota mensual de X-mil €? Ningún financiero se atrevería (creo) a llamar a eso “CAPEX” y sin embargo hemos conseguido servicios nuevos, innovación en los procesos de negocio y un montón de cosas más.

Es por esto que creo que en realidad más que unos términos que indican si lo que se consigue al gastar el dinero es o no amortizable, deberíamos conseguir una clasificación nueva que nos diga si el dinero se ha gastado en algo que no aporta valor nuevo (ojo, eh? nuevo) o en algo que sí aporta valor nuevo, diferenciación, etc. En el fondo, nos debería importar poco el reparto entre CAPEX y OPEX de nuestro presupuesto, y nos debería importar más el reparto “VALOR” o “NO VALOR” de nuestro presupuesto…

¿Nos gastamos el dinero de la empresa en cosas que no aportan valor a cambio?
Eso es lo que le duele al financiero, al dueño y debería dolernos a nosotros.

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