5 de junio de 2012

Economía del Conocimiento y Gestión de Ideas

¿Cúal es el valor de las ideas?¿Cuanto vale Facebook? A día de hoy 17.000 millones de dólares. Buena parte de las empresas que lideran los índices bursátiles son empresas de Tecnología de la Información o de Comunicaciones, la economía basada en la trasformación de los productos manofacturados mediante el conocimiento esta aquí para quedarse. Pero producir esta transformación significa generar ideas y aplicar conocimiento de una manera sistemática.

El otro día me preguntaba, viendo algunas ponencias del Congreso Académico 2012 del ITSMF, si se pondera adecuadamente en la Economía de un país como España el valor del capital humano que es la base de la Economía del Conocimiento. Me da la impresión de que una cosa es lo que se dice en las tertulias, a las que tan aficionados somos aquí, y otra muy distinta la cruda realidad. En un país de larga tradición de producción artística en todos lo ámbitos y que se supone que cuenta en la actualidad con lo que se ha denominado "la generación mejor formada de la historia", es increible que tengamos tantos problemas para transformar las buenas ideas que producimos en algo tangible y de valor para las empresas y por tanto para la economía del país.

Obviamente lo primero que te dice cualquiera cuando pones este tema a debate, es que falta "gasolina" en la economía. No hay financiación y por lo tanto no se pueden materializar las ideas de la gente en productos y servicios. Es cierto esto tiene mucho que ver, pero creo que hay más causas. En primer lugar la mayoría de las empresas no crean ecosistemas adecuados para incubar ideas, ni hacia adentro, ni hacia afuera. No hay un Porceso Formal/Establecido para recoger ideas, pulirlas, transformarlas y ponerlas en práctica. No aprovechamos el conocimiento interno, ni en lo pequeño ("¿Mejora continua? si funciona no lo toques") ni en lo grande ("Esa idea que planteas es significa cambiar mucho. ¿no va a valer más el collar que el perro?"). Ni hablar siquiera de incorporar a los clientes y usuario externos en el proceso de innovación ("no vaya a ser que nos cuenten cosas que no nos gusta oir"). 

En este tema creo que hay en enorme campo virgen por explorar en España, deberíamos empezar a moverlo en las empresas y probablemente la trasformación cultural que produciríamos sería tan gránde que por fin veríamos números positivos en los ratios de productividad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario