15 de noviembre de 2011

Problemas y Cambios como la clave para la reducción de costes

Uno de los indicadores habituales en la Gestión Financiera de los Servicios TI es la relación a nivel presupuestario entre las magnitudes destinadas a Operar los Servicios y las magnitudes destinadas a innovar y evolucionar los servicios entregados al negocio. Es la relación entre CAPEX (Capital Expenditure, o Inversión) y OPEX (Operational Expenditure  o Gasto), y que es muy habitual encontrarse en cifras de aproximadamente un 60 o 75% del presupuesto en OPEX versus un 40-25% destinado a OPEX.

Evidentemente, el negocio presiona cada vez más por destinar mayores cantidades a CAPEX, por ser precisamente este tipo de partidas las que generan nuevos servicios o nuevas funcionalidades en servicios existentes; como plantea ITIL V3, se destina a proporcionar mayor Utilidad o mayor Garantía, lo que repercute directamente en una mayor generación de valor hacia el negocio y, por consiguiente, la reducción de limitaciones o ampliación de mercados, lo que genera mayores beneficios para el negocio.

Pero la situación no es tan simple: la cantidad de dinero que se puede destinar al área TI es limitada, y de esa cantidad hay una parte que se debe destinar, obligatoriamente, a la operación de los servicios ya existentes (OPEX). Por tanto, aquellos departamentos que sean capaces de contener o reducir las partidas destinadas a OPEX podrán financiar la necesaria innovación que requiere el negocio.

Adjunto a continuación un whitepaper que publicamos el año 2010, inicialmente en el ITSM Portal y posteriormente en la revista The Forum, del itSMF USA en el que se explican estos conceptos y cómo la correcta utilización de la Gestión de Cambios y la Gestión de Problemas son las claves (desde el punto de vista de la gestión) para la reducción progresiva de las partidas de OPEX.